No tengo miedo. Y tú, como yo, tampoco deberías de tenerlo.
El miedo nos arruga, nos hace vulnerables, y nos emplaza a aceptar ideas por las que nunca hemos luchado, en las que nunca hemos creído.
El miedo acaba con nuestra moral, hace que rechacemos nuestras convicciones y nos derrota en nuestra soledad, cediendo a otros la responsabilidad de guiar nuestras vidas.
El miedo nos entristece, nos conduce a espirales y a preguntas que nos apartan de la felicidad y que nos hacen cuestionarnos que otra vida seria más fácil.
El miedo nos enmudece, nos quita la palabra y con ella la razón, asintiéndo con nuestro silencio las verdades "absolutas" que otros nos imponen.
El miedo es el origen del sectarismo, es el combustible que usan las apisonadoras de derechos sociales, es el valor por el que se rigen las dictaduras democráticas.
El miedo es ese que nos hace estúpidos, que nos deja sin ideas... es la forma mas sútil que tienen aquellos que lo provocan de lavar nuestro cerebro.
El miedo es aquel que corta tu voz llena de razones que expresar, el que autodestruye argumentos firmes escrito sobre un papel y el que desmonta los cimientos sobre los que has asentado tu vida.
El miedo es aquello que te hacen sentir aquellos que tienen sus objetivos en quitarte lo que tienes para lucrarse a tu costa.
El miedo es aquello que sin darte cuenta sientes ahora mismo, el que te pega el trasero a la silla y te impide levantarse mientras lees en un periodico que la sanidad de la que disfrutas ha sido privatizada, que el nuevo hospital no se esta construyendo, o que por ejemplo se va a poner cupos a hacerte un análisis de sangre.
El miedo es aquello que sin ser consciente, cierra la puerta de tu casa con llave, impidiéndote que salgas a la calle a exigir que tu hijo siga gozando de libros de texto gratuitos, de que el curso que viene el bus que le lleva al instituto pase por la puerta de casa, o que la Universidad que tanto soñaste para tí tenga un presupuesto decente para que tu hijo tenga más oportunidades laborales.
El miedo es aquel que te tira al suelo, y sin romperte ningún hueso, te impide levantarte y luchar por un complemento en la pensiones retributivas y de viudedad más bajas, miedo que merma tu calidad de vida y tu condición como ser humano
El miedo es aquel que te encierra en tus horas más bajas, el que te impide coger un megáfono y expresar tu desacuerdo por la disminución de plazas de residencias públicas, que te impide luchar porque tus familiares puedan pasar sus últimos dias cerca de la realidad que mas quieren.
El miedo es aquello que te inmoviliza dentro de tu hogar, como si tus pies estuvieran rodeados de cemento, que te coartan la libertad de exigir un cumplimiento exhaustivo de la ley de dependencia y que hace a su vez que descuidemos el cuidado de nuestro mayores.
El miedo es aquello que hemos sufrido con el terrorismo, es la mordaza que ahoga la libertad, el que hace necesario la utilización de coches blindados, las escoltas, la seguridad.
El miedo es la ballesta que tiene prisionera a tu lengua, que te impide gritar a los cuatro vientos que un coche blindado para un presidente autonómico era necesario por el riesgo de atentados que soportaba, y que no entiendes de circos mediáticos por la subasta del mismo.
El miedo es el causante de tu afonía, el que te deja mudo al querer gritar que te han aumentado tu jornada laboral y te han bajado el sueldo una vez más.
El miedo es aquel que todos los días apaga la luz de tu cuarto... y a su vez, son los fantasmas en forma de insultos y agresiones que componen la violencia de género. La llave de la luz de tu cuarto oscuro son las casas de acogida y las ayudas oficiales para personas que han logrado huir de esa pesadilla... pero un gravísimo recorte esta haciendo que esa llave que enciende la vida ahora está más alta que antes.
El miedo es lo que los dirigentes políticos que están llevando estos recortes utilizan para mantenerte inmóvil, mientras tus condiciones de vida están siendo modificadas sin previo aviso, sin contar contigo.
El miedo es la lluvia que cae sobre el bosque de los derechos de Castilla-La Mancha, es el causante de que los árboles de la sanidad, la educación, los servicios sociales, infraestructuras... estén perdiendo prematuramente sus hojas, estén marchitando sus ramas, y de que la savia que los alimenta este siendo recortada por una conservadora cazadora de oportunidades... y a medida que se secan los árboles, disminuye el estado de TU bienestar.
El miedo es en conlusión... El otoño de los derechos.
Y después de esto... ¿aún sientes miedo?
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